Solucionamos todas tus preguntas
sobre fotoprotección

Solucionamos todas tus preguntas sobre fotoprotección

Los filtros químicos absorben la radiación UV y la transforman en calor antes de que cause daño en la piel. Suelen tener texturas más ligeras y cosméticamente agradables, por lo que son ideales para el uso diario. En cambio, los filtros físicos (o minerales) actúan reflejando la radiación como un espejo, sin necesidad de absorción. Son perfectos para pieles sensibles, atópicas o con tendencia a irritarse, ya que minimizan el riesgo de reacciones adversas.

Aunque los fotoprotectores reducen la cantidad de radiación UVB que llega a la piel (necesaria para la síntesis de vitamina D), los estudios muestran que su uso habitual no provoca una deficiencia significativa. La piel puede producir vitamina D con pequeñas exposiciones indirectas al sol, y además, es posible obtenerla a través de la alimentación o suplementación en casos necesarios.

Las zonas más expuestas y sensibles, como el cuero cabelludo, las orejas y los labios y los pies se suelen quedar sin protección, aumentando el riesgo de daño solar.
Para protegerlas, recomendamos:

  • Cuero cabelludo: la bruma fotoprotectora de babé (PROTECTIVE MIST SPF 50), ligera y de tacto seco, es ideal para cabello, cuerpo y rostro.

     

  • Orejas y zonas delicadas: el fotoprotector en formato stick (INVISIBLE STICK), es muy práctico para áreas pequeñas y sensibles.

     

  • Labios: los fotoprotectores labiales de babé protegen, hidratan y reparan.

     

  • Los pies: especialmente los empeines. Los fotoprotectores de babé en stick o corporales, son ideales para esta zona.

La elección del fotoprotector debe adaptarse a las características de cada persona:

  • Piel grasa, mixta o con tendencia acneica: fórmulas oil-free, seborreguladoras y de acabado mate. Para este caso recomendamos la SUPER FLUID MATIFICANTE SPF 50

  • Piel seca o madura: texturas más cremosas con ingredientes hidratantes y antioxidantes. Para este caso recomendamos la HEALTHY AGING+ FLUID SPF 50

  • Piel con manchas: fotoprotectores con activos despigmentantes para prevenir y tratar la hiperpigmentación. Para este caso recomendamos SUPER FLUID DEPPIGMENT+ SPF 50

  • Piel infantil: fórmulas específicas para niños, con ingredientes calmantes e hidratantes. Para este caso recomendamos la línea pediátrica

  • Piel sensible o reactiva: mejor optar por filtros físicos/minerales, sin perfumes Para este caso recomendamos la categoría de minerales.
    No obstante, todos los fotoprotectores de Laboratorios Babé son aptos para todo tipo de pieles incluso sensibles

Recomendamos que el protector solar ofrezca una protección de amplio espectro contra los rayos UVA, UVB, IR-A. También, es importante que proteja frente a la luz azul (HEV) que emiten las pantallas de los dispositivos a los que estamos expuestos a diario y que ayude a combatir los efectos de la polución. Además, un buen fotoprotector debería cuidar el microbioma de la piel con el uso de prebióticos y activos calmantes que ayuden a mantener la barrera cutánea.

La piel de los niños es más delicada, fina y permeable que la de los adultos, por lo que es más vulnerable al daño solar. Además, su sistema de defensa cutáneo aún está en desarrollo, lo que aumenta el riesgo de quemaduras y daño celular. Por esta razón, en los productos pediátricos se minimiza el número de ingredientes a lo estrictamente necesario para garantizar la máxima seguridad y tolerancia.

Los filtros químicos absorben la radiación UV y la transforman en calor antes de que cause daño en la piel. Suelen tener texturas más ligeras y cosméticamente agradables, por lo que son ideales para el uso diario. En cambio, los filtros físicos (o minerales) actúan reflejando la radiación como un espejo, sin necesidad de absorción. Son perfectos para pieles sensibles, atópicas o con tendencia a irritarse, ya que minimizan el riesgo de reacciones adversas.

Aunque los fotoprotectores reducen la cantidad de radiación UVB que llega a la piel (necesaria para la síntesis de vitamina D), los estudios muestran que su uso habitual no provoca una deficiencia significativa. La piel puede producir vitamina D con pequeñas exposiciones indirectas al sol, y además, es posible obtenerla a través de la alimentación o suplementación en casos necesarios.

Las zonas más expuestas y sensibles, como el cuero cabelludo, las orejas y los labios y los pies se suelen quedar sin protección, aumentando el riesgo de daño solar.
Para protegerlas, recomendamos:

  • Cuero cabelludo: la bruma fotoprotectora de babé (PROTECTIVE MIST SPF 50), ligera y de tacto seco, es ideal para cabello, cuerpo y rostro.

     

  • Orejas y zonas delicadas: el fotoprotector en formato stick (INVISIBLE STICK), es muy práctico para áreas pequeñas y sensibles.

     

  • Labios: los fotoprotectores labiales de babé protegen, hidratan y reparan.

     

  • Los pies: especialmente los empeines. Los fotoprotectores de babé en stick o corporales, son ideales para esta zona.

La elección del fotoprotector debe adaptarse a las características de cada persona:

  • Piel grasa, mixta o con tendencia acneica: fórmulas oil-free, seborreguladoras y de acabado mate. Para este caso recomendamos la SUPER FLUID MATIFICANTE SPF 50.
  • Piel seca o madura: texturas más cremosas con ingredientes hidratantes y antioxidantes. Para este caso recomendamos la HEALTHY AGING+ FLUID SPF 50
  • Piel con manchas: fotoprotectores con activos despigmentantes para prevenir y tratar la hiperpigmentación. Para este caso recomendamos SUPER FLUID DEPPIGMENT+ SPF 50
  • Piel infantil: fórmulas específicas para niños, con ingredientes calmantes e hidratantes. Para este caso recomendamos la línea pediátrica.
  • Piel sensible o reactiva: mejor optar por filtros físicos/minerales, sin perfumes. Para este caso recomendamos la categoría de minerales.
    No obstante, todos los fotoprotectores de Laboratorios Babé son aptos para todo tipo de pieles incluso sensibles.

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